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Cambio radical.

febrero 15, 2012

– ¡Nada al bote! ¡Aprisa! – gritó Roland.

Alicia no comprendía lo que estaba sucediendo, pero el rostro de Roland había reflejado tal pánico que no se paró a pensar o a discutir e hizo lo que se le había ordenado.

Pág. 170 Colección Booket

He escogido este fragmento por la siguiente justificación: tras ver a un amigo con una expresión de cara tan alarmante, con tanto susto, lo propio es callar y mantener el orden. Pero a veces los impulsos no pueden ser controlados, pero en cambio, en este hecho, se ve claramente, como en vez de aturullarse y ponerse a gritar, sigue las indicaciones que le ordena. Me gustaría saber si en vez de haber sido Roland el de la orden hubiera sido su hermano, ¿hubiera ocurrido lo mismo?

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2 comentarios leave one →
  1. febrero 15, 2012 9:26 pm

    En mi opinión, y poniéndome en esa situación, el mero hecho de ver a un amigo con un miedo tan grande no me daría opción a pensar otra opción diferente a huir. Involuntariamente, al ver que tu compañero sabe que ambos corréis peligro, el querer salvar tu propia vida te hace confiar en él y escapar a su lado.

  2. jonola2f permalink
    marzo 5, 2012 4:46 pm

    Yo pienso como Erlaitz y tambien estoy de acuerdo en loque ha dicho en su comentario

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